JUNTAR LAS MANOS. Manos que van y manos que vienen, todas juntas buscan algo, buscan lo extraviado, el que sirve de puente para las ilusiones que ...

JUNTAR LAS MANOS.



Manos que van y manos que vienen,
todas juntas buscan algo, buscan lo extraviado,
el que sirve de puente para las ilusiones que devienen
en el alma de quienes todo han perdido.

Todas van hacia ese ser y convienen,
sin nada a cambio, en aras de encontrar lo pasado
y recuperar aquellos sueños que convenzen,
hacerlos realidad en el presente ante todo...

Se van juntando y se convierten,
en manojo rosado,
en cuerda firme, aunque las desanimen,
para construir un futuro dorado.

Tratan simplemente de juntarse y se unen,
se funden tras esa amalgama que desconoce lo establecido
para dar esa oportunidad a aquel ser que desconocen,
pero que saben perdido...

Solidaridad para aquellos que mantienen,
aún en las sombras de lo vencido
y de esos garfios que nos oprimen,
para llevarles esa escalera que los salve de ser oprimido...

De eso se trata, juntar las manos y lo sostienen,
sin pensar en lo mentado,
en lo pensado por el poder que, hasta el alma, nos retienen
para hacernos olvidar lo vivido.

Juntar las manos en pleno camino, nos detienen,
pero las seguiremos juntando,
uniendo en simple cadena, para quienes padecen,
para aquellos que quieran seguir viviendo...


09/11/05