La Carbonilla: De ayer a hoy Gentileza: www.labarriada.com.ar Muchos recuerdos me trajeron las fotos de la jornada de trabajo voluntario en La Carbonilla que se realiz...

La Carbonilla: De ayer a hoy

La Paternal

Gentileza: www.labarriada.com.ar

Muchos recuerdos me trajeron las fotos de la jornada de trabajo voluntario en La Carbonilla que se realizó el sábado pasado. Si algo me gustaba demasiado era andar en bicicleta por todos lados. Paternal me la recorrí entera, de punta a punta, en aquellas tardes de la década del ' 70.

Era fácil ir por las calles tranquilas para llegar a la estación La Paternal. A veces me he quedado a mirar los trenes que iban y venían, vomitando humo como lo sabían hacer las viejas locomotoras diésel. Al lado, estaba la playa de maniobras que se llamaba Playa Sur La Paternal en donde se acomodaban los viejos trenes cargueros.

La bicicleta me permitió conocer otros barrios. Otros mundos. Y también soñar. Andar en ella es algo que extraño, porque significaba una conexión muy particular con la calle y lo callejero. Hoy, mi cuerpo me impone otras formas de movilidad.

Si bien me alejé del barrio en 1977, no puedo olvidar aquellas tardes en las cuales salía para, luego, volver cansado después de una larga bicicleteada. Con los años he vuelto y parece que nada ha cambiado. Pero no. La vieja playa no existe más. En los ' 90 era posible ver algunas familias adentro de los viejos vagones que allí quedaban. Menem y su "ramal que para, ramal que cierra" lo hicieron.

El 2001 fue el año del surgimiento de los cartoneros. Algunos se fueron concentrando en aquellas tierras olvidadas. Transbordo obligado para la diaria labor y para el regreso al cabo del largo día. Y se fue transformando en un barrio particular, aunque hoy le llamen asentamiento o villa.

La historia dice que el nombre surgió a raíz del depósito de carbón a cielo abierto que allí existía. Sus emanaciones intoxicaron el aire, junto a la quemazón de cobre que llevaban a cabo las y los cartoneros.

Hoy se vuelve a levantar de la mano de las y los compañeros de la Corriente Villera Independiente. Para que niños, jóvenes y adultos puedan vivir con dignidad. Y eso es lo que cuenta en tiempos donde parece que es cosa de otro mundo.