OLVIDOS... Cada vez que miramos para otro lado, quien sabe adonde nuestros ojos llevamos, ante esas cosas del presente enturbiado, de a...

OLVIDOS...




Cada vez que miramos para otro lado,
quien sabe adonde nuestros ojos llevamos,
ante esas cosas del presente enturbiado,
de algo nos olvidamos...

Cada vez que esquivamos ese café al amigo querido,
al compañero que ayudamos,
o quien dice, al amor de cuerpo deseado,
de algo nos olvidamos...

Cada vez que estamos frente al dolor, pero de costado,
evitando el compromiso llano que debemos
y que debemos asumir, aún en lo emparentado,
de algo nos olvidamos...

En suma, cada vez que vivimos sin saber lo pasado,
lo presente y el futuro, aún lo que desconocemos,
nos olvidamos de nuestro ser, el que está cegado,
que no quiere mirar al mundo cruel al que reconocemos.

Olvidos y más olvidos rozan nuestra vida en ladeado,
mientras los otros prosiguen con sus ánimos,
sin amarnos en lo profundo
y acentuando así nuestros pesares últimos...

Es así, olvidar es lo insano pero muy estimado;
sobre todo, en ocasiones, donde decimos,
sueltos de cuerpo y en tono alterado
que le vachaché, somos lo que somos...


11/11/05