Repudio la disolución del IEM Una vez más, el pacto entre las dos derechas en la Ciudad llevó a una ley que merece mi repudio. Han comenzado a destruir la memoria para q...

Repudio la disolución del IEM

desaparecidos nos faltan a todos

Una vez más, el pacto entre las dos derechas en la Ciudad llevó a una ley que merece mi repudio. Han comenzado a destruir la memoria para que impere el olvido y, a la vez, construir una historia oficial tal como la llevó a cabo Bartolomé Mitre.

Ha sido una verdadera muestra de la consolidación de un conservadurismo a ultranza, apenas maquillado con mejoras para que no se note la inequidad estructural de nuestro país, que apunta al regreso de viejos dogmas que creíamos superados en 2003. Pero también marca una divisoria de aguas en los luchadores por los Derechos Humanos y claras contradicciones en su accionar, tal como manifestaron los trabajadores del Instituto Espacio para la Memoria.

No habrá más pena ni olvido, contaba el gordo Soriano. Sin embargo, volvieron las penas y se generaliza la amnesia a manos de otros intereses, cuando necesitamos la memoria más que nunca. No se trata solamente de los repudiables asados y fiestas, sino también de la construcción sesgada de una historia que merece ser contada a las futuras generaciones para destacar la lucha metódica y silenciosa de tantas y tantos militantes. Peor aún, la sancionaron a pocos días de un nuevo aniversario del asesinato del Padre Mugica.

La memoria tiene un solo dueño: el pueblo. Y jamás puede estar en manos de un gobierno, cualquiera sea su signo político. Galopa la derecha y va por más. Van por apoderarse de los sueños e ideales de los 30.000 compañeros detenidos - desaparecidos para reinterpretarlos a su antojo y para quien sabe que negociados futuros. Para otros, un presupuesto y una responsabilidad menos aunque, en realidad, poco les importaba porque continúan el programa del extinto Brigadier Cacciatore sin topadoras ni tanques en las calles.

Pero esta vez se impone, y lo convoco, un repudio general en la calle. Hay que demostrarles, no solamente a la bancada del PRO sino también a los del Frente para la Victoria y sus ocasionales aliados, que no se van a llevar de arriba nuestro derecho a recordar lo sucedido con Memoria, Verdad y Justicia.