DEL RIO GRANDE A USHUAIA. Enormes tierras cubren este mundo, pero pocas son comparables en su belleza e inmensidad, y menos aún, s...

DEL RIO GRANDE A USHUAIA.

























Enormes tierras cubren este mundo,
pero pocas son comparables en su belleza e inmensidad,
y menos aún, si de sus riquezas vamos contando,
para quienes habitamos esta grandiosidad.


De México a la Argentina, aflora ese follaje tremendo,
en la Amazonia o en el Ecuador, en plena solidaridad
con esas cumbres como atalayas que van mirando,
desde su cima, algunas llanuras en orfandad.

¡¡ Cuánto espacio para nuestro sueño encendido !!
¡¡ Cuánta verdad encerrada en la tierra en soledad !!
¡¡ Cuánto sentir tenemos escondido !!
¡¡ Cuánta conciencia perdida sobre esta enormidad !!

Grandes espacios siguen esperando,
con su naturaleza sin mezquindad,
para ser transformados, aún demorando,
en aras de nuestra felicidad.

Grandes verdades siguen revelando,
a pesar de los garfios sin piedad,
los que siguen luchando
por estas tierras fértiles en simple mocedad.

Grandes sentires siguen aflorando,
ante cada zarpazo feroz dado con terquedad,
mientras los luchadores siguen añorando,
con más fuerza, con simple y fuerte ansiedad...

Pero muchas conciencias van despertando
del pesado sueño dado por la disconformidad,
por la deformación de la realidad, aún informando,
realizada por los traidores a la tierra, aún escapando...

Es Latinoamérica que sigue naciendo,
todos los días y cada día en plena y radiante velocidad,
la que la hace grande y que la va nutriendo,
de su gente que va despertando para la verdad.

Tal vez, en ese pensar de la esperanza que, aún durmiendo,
sigue anidando a pesar de esa vaga fatalidad,
que el Imperio pretende seguir sosteniendo,
pero que es imposible alejarla para encontrar otra realidad...

Es el pensar de la libertad que va liberando
nuestra alma y nuestra conciencia sin falsedad
para hacer una Nación, sin ese implorando,
sin esos malvados que vendieron su lealtad...

08/11/05