DERECHOS HUMANOS: ENTRE LA MEMORIA Y LA REALIDAD.   10 de diciembre. Otro Día Internacional de los Derechos Humanos para no olvidar los horrores pasados, homenajear a los seres que hemos ...

DERECHOS HUMANOS: ENTRE LA MEMORIA Y LA REALIDAD.

 
10 de diciembre. Otro Día Internacional de los Derechos Humanos para no olvidar los horrores pasados, homenajear a los seres que hemos perdido durante nuestro pasado reciente pero también, sin dudas, para comenzar a repensar esta categoría de derechos a la luz del neoliberalismo imperante.
 
Azucena ya descansa en la Plaza de Mayo, como símbolo de nuestros héroes sin bronce, para que las nuevas generaciones se nutran de su ejemplo y nos permitan seguir gritando: ¡ NUNCA MÁS !. Pero este grito no lo podemos circunscribir a una dictadura, sino a una realidad que nos sigue agobiando cada vez más de la mano de la continuidad de políticas que sumergieron, y siguen sumergiendo, al pueblo argentino.
 
En consecuencia, debemos gritar con más fuerza:
BASTA DE  DESOCUPACIÓN, BASTA DE HAMBRE, BASTA DE MORTALIDAD INFANTIL Y BASTA DE DISCAPACIDAD...
 
Desde 1976 y, paradójicamente, con la democracia bajo el mandato de Carlos Menem, el pueblo argentino viene sufriendo, al igual que el resto de Latinoamérica, los embates imperiales gracias a la connivencia de una clase política, testaferro de los Dueños de la Argentina y con aval eclesiástico, con los mandatos del Norte. Ellos fueron los que crearon la fantasmal deuda externa, manifiestamente ilegal, que seguimos pagando puntualmente (ayer se pagó otra cuota al FMI) a costa de la sangre, sudor y lágrimas de ocupados y desocupados, niños y niñas como también de nuestros ancianos y de las personas con discapacidad.
 
Los Derechos Humanos, por definición, constituyen el derecho a la dignidad humana junto al de la vida. En este presente, donde más del 50% de los argentinos navega entre la pobreza y la indigencia; la mortalidad y morbilidad infantil se dispara gracias al hambre y la discapacidad se acrecienta a pasos agigantados entre las enfermedades prevenibles, los accidentes de trabajo y de tránsito y la contaminación ambiental, no podemos hablar de Derechos Humanos vigentes sino de su violación sistemática a manos del Estado.
 
Entre la memoria y la realidad, podemos seguir recordando a quienes fueron nuestros familiares, compañeros o amigos pero también quienes, hoy día, sufren la desprotección gracias al continuismo neoliberal merecen que los tengamos en cuenta para apoyar todas y cada una de las acciones tendientes a recuperar sus derechos, a recuperar su dignidad humana...
 
Si entre todos, mal o bien, se logró terminar con una dictadura militar, sería hora de hacer lo mismo con la provocada por la desocupación y el hambre que, junto con la discapacidad, son los mayores males actuales que condicionan severamente a la Argentina.
 
Recordemos, pero también actuemos pues otros compatriotas también son acreedores a una categoría de derechos que debiese ser el fundamento de toda Nación, aunque el Imperio no piense lo mismo...
 
Prof. Juan Carlos Sánchez
Cs. Jurídicas, Políticas y Sociales
(I.S.P. "Dr. Joaquín V. González")