CROMAGNON: ENTRE LA MEMORIA Y LA JUSTICIA.   30 de diciembre. Anochecía y de repente, un vendaval de sirenas apenas alcanzaba para darnos cuenta que algo grave había ocurrido en la ...

CROMAGNON: ENTRE LA MEMORIA Y LA JUSTICIA.

 
30 de diciembre. Anochecía y de repente, un vendaval de sirenas apenas alcanzaba para darnos cuenta que algo grave había ocurrido en la Ciudad de Buenos Aires. Y de golpe, había comenzado a conocerse una de las mayores tragedias vividas en la Argentina, cuyo luctuoso saldo de 194 vidas perdidas por la irresponsabilidad y por la corrupción daba cuenta de su magnitud con el correr de las horas a través de los ríos de tinta y de las imágenes radiales y televisivas.
 
Sin dudas, la tragedia de Once marcó un hito fundamental en la conciencia social, provocando una sucesión de hechos políticos de gran importancia y una severa revisión del rol del Estado en la prevención de catástrofes que aún no ha terminado. Bastó para que la solidaridad se expresara a través de Internet, mediante cadena solidaria, con el fin de ayudar a los familiares de las víctimas en tan trágicos momentos como también para iniciar el largo camino de la determinación de las responsabilidades políticas, administrativas y judiciales que, aún hoy, sigue sacudiendo la modorra de la ciudadanía porteña.
 
Sin embargo, hoy apenas podemos pensar en ese amigo o en esa amiga, en ese compañero o compañera de trabajo o de emociones mientras los vaivenes políticos y judiciales nos siguen demostrando que la impunidad sigue merodeando a cada instante. Cada escrito presentado en sede judicial pretende intentar, por un lado, la búsqueda de justicia y por otro, la evasión o disminución de la cuantía de las  responsabilidades que atañen a quienes tenían el deber de preservar la vida de aquellos que hoy recordamos y la salud de aquellos que hoy nos acompañan en este duelo mientras que la política sigue bailando el minué, provocando una campaña electoral sin elecciones y sin terminar de definir la responsabilidad que le cabe al Dr. Aníbal Ibarra.
 
No podemos engañarnos, cuando tenemos conciencia que el juzgamiento está en manos de un kirchnerismo ávido de omnipresencia y de un macrismo ávido de poder para hacer buenos negocios como en los `90 porque, no olvidemos, Macri fue y es uno de los responsables de la actual tragedia socioeconómica argentina que se inició con la Dictadura militar de 1976. Tal vez, esta sea la gran paradoja de Cromagnon. La que hizo y hace dudar a muchos sobre el tenor del camino tendiente a buscar las responsabilidades políticas pero tampoco podemos soslayar, sin dudas, que existen otras responsabilidades políticas que deberán ser determinadas en un futuro más o menos cercano con respecto a la actuación de la Policía Federal.
 
Entre la memoria y la justicia, se va un año en el que se tomó conciencia de la vital importancia de la seguridad en los eventos públicos de carácter masivo, ya sea recitales o partidos de fútbol, al igual que en los lugares de concurrencia masiva, como los shoppings y paseos de compras, pero todavía no se advierte una acción estatal destinada al efectivo control de los establecimientos en los cuales se realizan estas actividades como también tampoco se han arbitrado alternativas para que la cultura alternativa, en el género musical, tenga su lugar físico teniendo en cuenta sus escasos recursos económicos.
 
Memoria, Verdad y Justicia son las palabras que deben acompañar nuestro homenaje para que, de una buena vez, comience una nueva etapa en la cual pueda desterrarse el vale todo que caracteriza a la sociedad porteña y a una clase política impermeable a los exigencias de la ciudadanía y demasiado permisiva con el poder económico.
 
Memoria para nuestros pibes. Para Mariana Márquez. Para que nunca más la desidia estatal y la irresponsabilidad empresaria vuelvan a tronchar los sueños e ilusiones de una juventud que busca, tan sólo, un poco de diversión sana a través de la música.
 
Verdad para saber quienes fueron los responsables, aunque nunca sepamos quien fue el autor material de la tragedia y cómo sucedieron los hechos en rigor de verdad. Para saber cuales fueron las negligencias estatales y privadas que, aún hoy, siguen en la nebulosa judicial.
 
Justicia para que todos los responsabilidades sean adjudicadas en su verdadera medida y su evasión sea sancionada debidamente. Para que nuestros pibes puedan descansar en paz y para que los sobrevivientes puedan retomar el camino, el que se detuvo en esa noche por esa inconsciencia y por ese descontrol propio de la típica puta cultura argentina que supimos conseguir.
 
En este trípode, debemos recordarlos y también hacerles recordar a todos los argentinos que solamente mediante él se podrá comenzar a construir una nueva Argentina en la que se pueda vivir con dignidad y festejar con seguridad.
 
Prof. Juan Carlos Sánchez
Cs. Jurídicas, Políticas y Sociales
(I.S.P. "Dr. Joaquín V. González")