Regresos Pasa el tiempo. Algunos males se alejan y otros se acercan, en esas vueltas que dispara el destino como diría el genial Fidel Pintos. Resul...

Regresos

Profe - Entrevista Gulino

Pasa el tiempo. Algunos males se alejan y otros se acercan, en esas vueltas que dispara el destino como diría el genial Fidel Pintos. Resulta inexorable que así sea. Recuerdo cosas y mi mente entra en ebullición. Son demasiadas, pero intentaré dar cuenta de ellas, porque influyen en estas idas y vueltas que da mi vida.

Estaba alejado de la escritura y vuelvo despacio. No tengo la misma velocidad que tenía hace un tiempo atrás. Es un regreso que esperaba. Que saliera del alma. Que saliera con sangre, como me dice el amigo y colega Andrés Sarlengo. Y hay textos, poesías y no se cuanto más por ahí para acomodar. Y transformarlo en algo amigable denominado libro. Muchos años han pasado y se han ido acumulando papeles. Algunos de ellos ya están amarillentos. Pero son recuerdos de juventud. Otros, de militancia...

Estaba alejado de la tele. Y vuelvo a Incluyendo, ese programa que me dió, y me seguirá dando, tantas satisfacciones a pesar del esfuerzo que supone hacerlo. No tengo idea cuando volverá al aire, pero será este año. Con material nuevo, pero también con recuerdos necesarios porque la clase política se olvida de las personas con discapacidad aún en plena campaña electoral. Pensarán que todo se resuelve con pensiones, mientras nos niegan las jubilaciones a las y los pocos que todavía trabajamos. Eso sí, se la dan a quienes no han pagado un peso en su puta vida. Pavada de justicia social.

Estaba alejado de la militancia social. Y aposté, en parte, al acampe qopiwini. Ocurre que la situación de estos pueblos es similar a la que sufre el colectivo que integro. Si bien todavía mi salud hace de las suyas, pongo el cuerpo de vez en cuando. Y otra vez, la clase política se olvida de los preexistentes como reza nuestra Constitución Nacional.

Voy a otro ritmo. Tampoco puedo volver a lo que antes hacía. El cuerpo me marca límites que tengo que respetar. Pero no perdí la conciencia de clase. Tampoco el espíritu de lucha. Puedo caer un rato pero luego levantarme, aunque no tan rápido como quisiera.

Simplemente estoy regresando. Me cuesta mucho, pero dicen que no hay nada sin esfuerzo. Al menos, empiezan a aparecer proyectos pero ese es otro tema. Lo fundamental es que, pese a todo, estoy de pié mientras muchas y muchos creían que estaba caído.

Y son regresos que me hacen bien. Tal vez sea la única manera de sentirme vivo. Algunas y algunos no me leerán, pero no importa. Otras y otros me odiarán, que se queden con su peculiar sentir. Lo único que se es que, pucha, vale la pena estar vivo...