Se abre paso la subjetividad revolucionaria: Barricada TV obtuvo la licencia Mucha lucha. Mucha calle. Mucho esfuerzo. Pero valió la pena. Quienes tenemos memoria, recordamos aquel Utopía que transmitía desde un edif...

Se abre paso la subjetividad revolucionaria: Barricada TV obtuvo la licencia

BTV NUEVO MUNDO

Mucha lucha. Mucha calle. Mucho esfuerzo. Pero valió la pena. Quienes tenemos memoria, recordamos aquel Utopía que transmitía desde un edificio de la calle Cachimayo en el barrio de Caballito y que, por supuesto, costaba sintonizar desde algún televisor blanco y negro. Podemos afirmar, sin equivocarnos, que fue una de las primeras experiencias televisivas comunitarias. El resto de la historia la pueden leer en "La televisión desde abajo", cuya autora, Natalia Vinelli, es uno de esos motores imparables de militancia política, social y comunitaria a través de lo comunicacional.

Junto a Pares y Urbana TV, Barricada TV logró ese objetivo soñado que, ahora, tiene el desafío de enfrentar en tiempos de globos amarillos y blancos. Sin embargo, nunca paró de construir otra subjetividad, aquella que trascienda los límites de los convencidos para llegar a quienes aún la están construyendo para cumplir aquello que afirmó el Dr. Martín Almada, Premio Nobel Alternativo de la Paz, en una entrevista que le realizara Andrés Sarlengo: "Despertar a los dormidos y organizar a los despiertos".

Profe en AFSCA por la licencia de TDAUna tensa espera se dió el pasado martes 24 de noviembre. Bombos y la voz de Guillermo Caviasca fueron la constante durante ella. Mucha militancia y varias organizaciones sociales y obreras dijeron presente frente a la sede de la AFSCA. Y estuvimos allí, como uno más. Todas y todos saben que le escapo al protagonismo, que prefiero estar detrás del escenario. Sin embargo, fue la oportunidad de compartir con Carlos Loza, de la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos (AEDD); Carlos Aznárez, director de Resumen Latinoamericano que hoy es perseguido por la DAIA debido a su defensa del pueblo palestino; Roberto Perdía, de la Organización Libres del Pueblo y de Itai Hagman, integrante de Patria Grande, entre otras y otros representantes del campo popular.

No obstante, la subjetividad se abrió camino a la aprobación del otorgamiento de las licencias respetando, de alguna manera, la labor de parte del 33% de las organizaciones sin fines de lucro, categoría ésta que está tan indefinida justamente para dar lugar a otras con mucho más poder económico.

El desafío que se viene será el de mediatizar las luchas y las obras de las y los trabajadores con o sin discapacidad que, organizados, buscan su lugar en el banquete socio - económico dentro de este sistema que, como bien caracterizó el Che, es "el genocida más respetado de la historia". Se trata de indagar lo que lo rodea y de transmitir que se puede, mientras muchas y muchos opinan lo contrario o algo peor, no se animan a construir el puente necesario para hacer realidad sus sueños.

Y hablando de Barricada TV, cuyo colectivo integro, debemos reconocer que es el único canal comunitario de la Ciudad que tiene un programa destinado a las personas con discapacidad. Con la colaboración de las y los compañeros, fue, es y será el faro a través del cual podamos iluminar la organización del colectivo para que se lo respete y pueda encontrar la salida al histórico ninguneo de la sociedad y el Estado. No es poca cosa. Lo he intentado en otros lados, pero siempre recibía evasivas. Pero el canal que emite desde el 4º piso de IMPA, la primera fábrica recuperada por sus trabajadores, lo hizo posible.

Porque también habrá que romper esa subjetividad que los ata a organizaciones que solo buscan el beneficio de sus dirigentes; que les impide asomarse a la lucha, más allá de las dificultades que supone viajar o comunicarse con el resto de la sociedad y que continúan siendo las y los convidados de piedra, mientras se ejecuta el genocidio silencioso en aquellos que no tienen acceso a la salud y a la educación, por parte de quienes debieran transformar sus derechos como algo común y corriente.

Otra subjetividad va avanzando de la mano de las emisoras alternativas, comunitarias y populares, para dar cuenta de una realidad que no sabe de tiempo y lugar. Donde todo es avasallado por el poder económico, que dirige a ese poder político para cumplir con sus objetivos, incluso con ese genocidio por goteo del cual no se habla pero se sabe como se ejecuta a través del extractivismo y el sojalismo.

Bienvenido sea este desafío. Ojalá fueran muchos más canales. Pero todavía quedan las radios, la gran cuenta pendiente que dejará el kirchnerismo, que continúan su lucha por su lugar dentro del mentado 33%. Pero se dio un paso importante y lo subjetivo comienza a tener un lugar en la comunicación argentina. No es poca cosa en tiempos globísticos.