Trabajan   De madres, para y por la vida, con ese abrazo sincero, para esa crianza en aquella tórrida vereda o el simple callejón villero. Muchas ...

Trabajan

 

mujer socialista trabajadora

De madres, para y por la vida,
con ese abrazo sincero,
para esa crianza en aquella tórrida vereda
o el simple callejón villero.

Muchas veces, también de padres como única salida
ante la huida de ese hombre artero,
que vive escapando, para dar rienda
a esa cría en pleno potrero.

De médicas, curando esa fiebre de la duda
o de ese resfrío certero
que no necesita de galeno pero sí de cálida frazada,
y de ese té con limón que alivia el cuerpo entero.

De cocineras, inventando con lo que tienen en la alacena pelada,
alimentando estómagos que crujen y gritan sin reparo,
buscando calmar esas vidas en plena escalada
hacia un nuevo camino en aquel borde mísero.

De amantes, buscando ese sentir en plena cruzada
por ese entrelazar de brazos y piernas en rojo fragor, en aire oscuro,
para seguir creyendo en el amor a pesar de la última caída
y encontrar otro sendero.

De todo un poco, las mujeres tienen esa dulce mirada
sobre lo que encuentran a su paso y comprenden todo aún en medio de lo raro,
ellas son las que iluminan el transitar al alma sentida
y hacen milagros en aquellos lugares donde el tiempo no es claro...