Y marché el 24… Sí, llegué marchando junto al compañero Luis Canobbio y al resto de la columna del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. En mi pecho, la fo...

Y marché el 24…

Profe - Cabecera EMVJ - 2

Sí, llegué marchando junto al compañero Luis Canobbio y al resto de la columna del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. En mi pecho, la foto de Claudia Goldfarb, compañera detenida - desaparecida, para dar cuenta de la tragedia de la dictadura genocida.

Había que visibilizar a las y los compañeros con discapacidad detenidos - desaparecidos. Era esa la verdadera intención de marchar por aquellos olvidados por la militancia y la clase política. Pero el Partido Obrero no lo entendió así porque intentó que marcháramos detrás de la cabecera, como jamón del sandwich, sin comprender nuestras necesidades para movilizarnos. Y después se quejaron que no éramos más que dos personas.

No me extrañan estas actitudes sectarias. Prima más el ego que cualquier otra razón. Pareciera que les íbamos a robar las fotos de la cabecera cuando, en realidad, tratamos de rodar y andar lo más adelante posible para que los fotógrafos hicieran su trabajo.

No soy vigilante, ni botón, ni yuta. Por eso, callo quien lo propuso en la plenaria del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia previa a marchar. No obstante, quedé muy enojado con esa persona y con quienes piensan, en algunos casos con formación jurídica, que no debíamos estar adelante de todo.

Las emociones fluyeron durante toda la marcha; más aún, cuando pasó el Hebemóvil y le cantamos "Milani, basura, vos sos la dictadura" recordando ese abrazo que nos indignó a todas y a todos, sumando su afirmación sobre la condición partidaria de su Asociación Madres de Plaza de Mayo. Por eso marcho con las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, con Nora, Mirta y Elia.

Nos costó llegar y luego se incorporaron dos personas con discapacidad más cuando llegamos a la Plaza y se instaló el camión desde donde se leería el documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.

Pero, a pesar de todo, corresponde agradecer a quienes lo hicieron posible: el "Sueco" Lordkipanidse y Diana Gallardo, de la Asociación de Ex - Detenidos - Desaparecidos; Jorgelina Araceli Méndez y Paula Edith Fojo, entre tantas y tantos que nos cobijaron al igual que la seguridad de la marcha, integrada por militantes del MST y del PTS.

Marché. No fue poca cosa. Pero el enojo por el sectarismo, más allá de la coyuntura electoral, todavía me dura. Otra vez el ego casi hace naufragar una idea que no fue comprendida en su verdadera dimensión, teniendo en cuenta que este año se conmemoran los 39 años de la desaparición de José Poblete, verdadero impulsor de los derechos de las personas con discapacidad en los ' 70.

Y se viene otra marcha para el 11 del corriente. Esta vez será diferente, marcharemos a la cola, al último rincón, al mismo en el cual nos ha asignado la sociedad y el Estado. Para no discutir, no he concurrido a las plenarias convocadas por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Sería al cohete, tratar de darles una lección sobre discapacidad. Ya lo sé: no está en la agenda política y menos aún, en una autoproclamada izquierda que viene actuando en forma oportunista.

Mucho dolor me recorre el cuerpo. Me duele. Me amarga. Me indigna. Todas las sensaciones juntas se acumulan en esta coyuntura. Y no es para menos...