¿Cuál es la diferencia entre 1976 y 2018? Por el Prof. Juan Carlos Sánchez @profejuanca   En principio, podríamos decir que hay unas cuantas y no, tan sólo una...Vicente Zito Lema vi...

¿Cuál es la diferencia entre 1976 y 2018?

Macri - 1976

Por el Prof. Juan Carlos Sánchez

@profejuanca 

En principio, podríamos decir que hay unas cuantas y no, tan sólo una...Vicente Zito Lema viene hablando, desde hace tiempo, de la existencia de una dictadura civil y es una afirmación que comparto plenamente por cuanto la burguesía de 1976 ha tomado el poder y sus títeres vienen por todo y por todos. Lo vienen demostrando desde hace rato, aunque lo hacen de otro modo: antes, eran las botas, las que dominaban la vida y los bienes de nosotros; ahora, lo hacen las corporaciones mediante la ceocracia existente.

Pero es evidente que ha tomado nota que la represión puede ejercerse de varias formas. O mejor dicho, administra el terror mediante la violencia estatal hacia jóvenes pobres, con la Policía, la Prefectura y la Gendarmería como también a través de la ejercida por intermedio de los despidos y suspensiones en el mercado de trabajo, para bajar el salario real y maximizar la tasa de ganancias de los explotadores de turno.

La cuestión de la nación mapuche es un claro ejemplo de lo primero, pues el objetivo es una nueva campaña del desierto que asesine a los integrantes de los pueblos originarios. Primero, fue la desaparición y asesinato de Santiago Maldonado; luego, la feroz represión que acabó con la vida de Rafael Nahuel y por último, la injusta detención del Lonko Facundo Jones Huala que emana un fuerte color político, teniendo en cuenta que responde a los deseos de los Benetton y de Michelle Bachelet.

Por otro lado, la seguidilla de despidos en el Estado, ya sea en el Hospital Posadas, Fanazul, Yacimientos Carboníferos Río Turbio y otros organismos incentivó al sector privado para el despido masivo de trabajadores, como el caso de AGR Clarín o Pepsico Snacks. Entre la toma de Aluar y la militarización reinante en el sector público y privado existe solamente la diferencia de no secuestrar a delegados sindicales aunque, por supuesto, no faltaron las amenazas e intimidaciones.

El genocidio iniciado el 24 de marzo de 1976 continúa intacto en democracia. Cambió de piel. Meras apariencias. Pero lo importante es, aquí y ahora, la existencia de la doctrina del plomo proclamada por la Ministra Bullrich como método sistemático de represión interna que algunos organismos de Derechos Humanos tildaron de "estado de excepción". Y no es así. Es un gobierno autoritario, según la Ciencia Política, que ha tomado la suma del poder público gracias a los DNU y a los avales parlamentarios, cobijados por la marea informativa de los medios hegemónicos.

Macrismo y kirchnerismo han formado una sociedad perfecta con la burguesía. Son burgueses hasta la médula y encima lo expresan con su habitual cinismo e hipocresía.

La saturación policial, como de Gendarmería y Prefectura, sumados a la parafernalia de cámaras en todas las esquinas porteñas habla de un Estado represor. Con matices, ocurre lo mismo en el interior del país, como en Jujuy o Santa Fé. Hasta podríamos decir lo mismo de la provincia de Buenos Aires

¿Cuál es el objetivo de la burguesía? Imponer el regreso al conservadurismo del siglo XIX por la fuerza. Y ello va a revelarse pronto en cuanto se sancione la Reforma Laboral que, no por casualidad, pretenden tratarlo en el Congreso Nacional durante el Mundial de Fútbol 2018 que se llevará a cabo en Rusia.

Si queremos simplificarlo, la diferencia es una sola: sin botas, sin desaparecidos y con un enorme costo social al igual que durante la década de los ' 90. Y solamente la lucha en las calles es la que puede impedir que dicha imposición se lleve a cabo en su totalidad.