PERIODISMO: CUANDO LO DIGITAL SUPERA A LO TRADICIONAL     En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, reflexionar sobre las prácticas periodísticas no es ocioso y hasta podría decirse que e...

PERIODISMO: CUANDO LO DIGITAL SUPERA A LO TRADICIONAL

 
 

En el Día Mundial de la Libertad de Prensa, reflexionar sobre las prácticas periodísticas no es ocioso y hasta podría decirse que es necesario para comprender la dimensión de los fenómenos actuales en materia de Comunicación Social.

 

Si tenemos en cuenta los procesos coincidentes de sobre y subinformación que se operan en los medios tradicionales como digitales, sumado al auge de los blogs y páginas personales en Internet, podemos comprobar que ha comenzado a cambiar el rol de los multimedios y de los lectores y lectoras, al igual que de los televidentes y oyentes.

 

En dichos procesos, suele advertirse que la realidad, compleja y enmarañada, está aún más oculta como visibilizada, dependiendo del medio de comunicación que se utilice para conocerla, analizarla y comprenderla. Desde los medios de comunicación multimediales, podemos comprobar en una rápida lectura, escucha o visión que los condicionamientos impuestos por sus propietarios, ligados al poder económico, operan sustantivamente para modificar la opinión de sus lectores, oyentes y televidentes con el fin de una penetración cultural, parafraseando a Heriberto Murazo, destinada a la preservación del orden establecido imperialmente y que cuenta con la complicidad explícita de las élites políticas y económicas en cada uno de los Estados. Sin embargo, el auge de lo digital, que se evidencia en los blogs y en las páginas web, ha comenzado a revolucionar las prácticas periodísticas en forma sustantiva pues ha permitido el surgimiento de nuevos actores en la comunicación social, los que se han transformado en la voz de quienes no la tienen pero conservando el rigor de la profesión periodística y desafiando así, a los medios tradicionales.

 

Entre la ocultación y la visibilización de los procesos políticos, económicos y sociales, la tarea periodística va tomando otro cariz, otra forma, que impondrá severos límites a los multimedios, los cuales tendrán que adaptarse a la nueva realidad impuesta por la Red de Redes. Cada día se incrementa la baja de las tiradas de los medios gráficos en contraposición al ascenso de los medios digitales, aún con la importante brecha informática que impide el acceso a los sectores más empobrecidos del planeta, al igual que la audiencia de los programas de radio y televisión. Es el gran desafío que se impone a lo tradicional frente a lo novedoso, pero que representa un límite al proceso de subinformación que llevan a cabo los grandes medios de comunicación social aunque, sin dudas, abre sustancialmente el campo hacia la sobreinformación como intento de encubrir la realidad.

 

Si bien siempre se ha intentado restringir, y de hecho se continúa realizando, la labor periodística, nos encontramos ante un nuevo camino que permite eludir dicha restricción desde lo digital, a pesar de la coincidencia entre verdad y mentira de Internet. Esto último es lo que obliga a una permanente verificación de la información que circula, con la finalidad de poder brindar una información veraz que posibilite la comprensión de lo que acontece sin distorsiones de contexto y de intencionalidades varias.

 

De allí que no es casualidad el intento de restringir, por ejemplo, la comunicación digital con Cuba desde el mismo Imperio como tampoco lo es la búsqueda de información veraz en Internet, por parte de lectores, oyentes y televidentes. Sin dudas, la Red de Redes ha permitido conocer un poco más de la realidad cubana, la que siempre es oscurecida desde los multimedios imperiales y que es acompañado por los que operan en los diferentes Estados latinoamericanos y europeos, constituyendo una excelente vía para saber de los logros y dificultades de un Estado bloqueado hace más de 50 años. Lo mismo ocurre con el resto de las realidades latinoamericanas y europeas, las cuales son analizadas al instante por su propios protagonistas e inclusive, se ha llegado a su transformación mediante estos importantes medios de comunicación, como lo son el blog y la página web.

 

Ahora bien, ¿quién es periodista?. En realidad, pueden ser todos aquellos que escriben y publican sus pensamientos en Internet como también los que trabajan en los diferentes medios de comunicación social. Tal vez, este nuevo fenómeno produzca una sensación distinta entre los periodistas profesionales pero no cabe duda que contribuirá a un mejor conocimiento de las diferentes realidades en todo el planeta.

 

El desafío está planteado. Pese a los condicionamientos imperiales como los que operan en cada Estado en particular respecto del periodismo profesional, nos encontramos ante un nuevo panorama que merece ser enfrentado con valentía para construir una nueva práctica periodística que sepa atraer a la enorme legión de lectores, oyentes y televidentes que necesitan de una información veraz y confiable para el ejercicio de sus derechos.

 

Por supuesto, vale la pena enfrentarlo para intentar la construcción de otro mundo en el cual los Derechos Humanos sean una realidad tangible, antes que un puñado de meras palabras lanzadas al viento por los políticos oportunistas y los dirigentes sociales acomodaticios que revolotean alrededor de ellos. Y no tengamos dudas que, aún con los defectos que podamos encontrar en la práctica de aquellos que escriben en sus blogs y sus páginas web, seguramente encontraremos el oasis frente a la sobre y subinformación de los medios tradicionales.

 

En suma, comenzaremos a visualizar la verdad antes que la mentira solapada acerca de los hechos en el mundo que nos circunda. Y no es poca cosa en tiempos volátiles, donde todo se manipula para el interés personal de unos pocos y no, para el general, el que le corresponde a las grandes mayorías sumergidas en la pobreza y en la indigencia.

 

 

     Prof. Juan Carlos Sánchez
Cs. Jurídicas, Políticas y Sociales
(I.S.P."Dr. Joaquín V. González")