No marcho con cualquiera Aunque el título de esta nota pueda denotar un sectarismo subyacente, en realidad, es un pensamiento que nace de mi propia conciencia y de ...

No marcho con cualquiera

Marcha EMVJ 2015

Aunque el título de esta nota pueda denotar un sectarismo subyacente, en realidad, es un pensamiento que nace de mi propia conciencia y de mi condición de clase ante las burdas manipulaciones acerca de una fecha tan sensible para las y los argentinos como lo es el 24 de marzo. Ocurre que entiendo necesario que se respete la historia y a quienes lucharon por otra Argentina en tiempos álgidos y volátiles, pero también se debe marchar con esa coherencia entre el pensar, el decir y el hacer.

No soy sectario, pero no me olvido del arrebato de la bandera de los Derechos Humanos por una alianza electoral que le dejó servida en bandeja la Casa Rosada, por soberbia y ambición, a los gerentes de las transnacionales.

No soy sectario, pero no me olvido de Jorge Julio López y Luciano Arruga. Sobre el albañil, dijeron que "estaba en lo de la tía" y sobre el pibe que no quiso robar para la policía, se prefirió investigar a la familia antes que a la Bonaerense. Y quienes hoy convocan a una "unidad", jamás abrieron la boca sobre ambos.

No soy sectario, pero no me olvido de la sanción de la ley antiterrorista, por esa alianza electoral que pretendió instalar un "protestódromo" y que ahora se complementa con un protocolo antipiquetes, basado en esa misma idea alocada e incubada por la soberbia.

No soy sectario, pero no me olvido del gatillo fácil y de las muertes de jóvenes y adultos a manos de las policías provinciales, como tampoco de las discapacidades producidas en nuestras cárceles. Basta con leer el Informe Anual de CORREPI para darnos cuenta de lo primero, como también las estadísticas oficiales del Ministerio de Justicia que no contemplan las cuestiones de discapacidad pues omiten la cantidad de internos con discapacidad, adquiridas con anterioridad a su detención como aquellas producidas como producto de su encierro.

No soy sectario, pero no me olvido del ninguneo y de la invisibilización de las personas con discapacidad en forma sistemática, retaceando y demorando prestaciones socio - sanitarias, incluyendo la expedición del Certificado Único de Discapacidad, el cual tampoco es emitido para quienes están en situación carcelaria.

No soy sectario, pero no me olvido del odio hacia los pobres y su pobreza; antes, con el capitalismo "serio" y ahora, con la "pobreza cero", eufemismo para encubrir el genocidio por goteo a través del hambre y del desabastecimiento de hospitales, tanto de insumos como de recursos humanos.

No soy sectario, pero no me olvido de los pueblos originarios, arrojados al precipicio de su exterminio para la ampliación del sojalismo y erradicarlos como si fuesen la peste.

No soy sectario, pero no me olvido de la precarización laboral y de los despidos masivos en los ámbitos públicos y privados, lo cual también incluye a los escasos trabajadores con discapacidad, quienes tampoco tienen oportunidades en el sector privado por aquellos mitos empresarios del "que faltan mucho" y "no podemos gastar en accesibilidad".

No soy sectario, pero no me olvido de la burguesía que alentó el golpe del ' 76 y su continuidad en democracia, porque son los aliados eternos de todos los imperialismos; primero, del británico y luego, del yanqui.

No soy sectario, pero no me olvido del extractivismo y del sojalismo alentado por quienes nos robaron nuestras banderas y que esos nuevos gerentes, ahora, pretenden continuarlo “cumpliendo con la ley”, olvidando que dichas actividades producen una gran cantidad de discapacidades producidas por la megaminería y las fumigaciones aéreas, y que pretenden mitigarlos con simples hospitalitos y salitas.

No soy sectario, pero tengo memoria y en mis retinas, todavía está esa energía que emanaba de la compañera Adriana Calvo, que ya no está entre nosotras y nosotros pero que sigue viva en cada movilización por Julio López y en cada 24 de marzo.

No soy sectario, pero tengo sangre en mis venas y recuerdos que me carcomen, porque soy del ' 63 y esa fue una de las generaciones que estuvo en Malvinas.

No soy sectario, por eso este 24 marcho con el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia para honrar la memoria de los caídos en combate y en particular, de los grandes olvidados: las personas con discapacidad desaparecidas.

Y como siempre, me encontrarán adelante de la cabecera de la marcha por una simple razón: preservar mi estabilidad para seguir caminando. Esta vez no iré como periodista, sino como militante por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad e invito a todas y todos aquellos con discapacidad para que me acompañen pues será la oportunidad para que, alguna vez, nos visibilizemos como colectivo en lugar de darle de comer al puntero de turno.

Como siempre, nos vemos en la lucha y en la calle, como debe ser...